ir al contenido

México enfrenta el reto del bono demográfico para crecer

El fin del bono demográfico en México plantea retos, pero las inversiones en sectores estratégicos pueden impulsar el crecimiento económico del país.

Acelerar inversiones en sectores estratégicos puede cambiar el futuro económico del país.
OpiniónEl Economista / Foto: Especial

Ciudad de México, Ciudad de México. - La conclusión del bono demográfico en México representa un desafío significativo para su crecimiento económico. Sin medidas efectivas y rápidas, el país podría perder competitividad en un entorno global cada vez más exigente.

Las inversiones en sectores estratégicos, como la manufactura avanzada, la agroindustria y los servicios digitales, se presentan como una posible solución. Se estima que si estos sectores reciben el impulso necesario, podrían contribuir a un aumento de 880 mil millones de dólares para América Latina hacia 2040, siempre que se desarrollen adecuadamente.

México ya es un jugador clave en manufactura avanzada, habiendo exportado más de 20 mil millones de dólares en dispositivos médicos solo en 2023. La cercanía al mercado estadounidense y el avanzado desarrollo de infraestructura industrial posicionan al país para beneficiarse de la reconfiguración de cadenas de valor. Esto lo convierte en un candidato ideal para atraer inversiones de alto valor agregado.

En el ámbito de los servicios digitales, el país cuenta con más de 6 millones de profesionales calificados y empresas como Softtek. La demanda por soluciones digitales sigue en aumento, impulsada por la inteligencia artificial y la tecnología en la nube. Inversiones, como la de Amazon Web Services en Querétaro, resaltan el potencial de México para consolidarse como un centro regional en este sector.

La agroindustria también ofrece oportunidades destacadas. En 2023, México se posicionó segundo en exportaciones de vegetales y tercero en frutas a nivel global. Con inversiones en logística y tecnología, el país puede elevar su productividad y formalidad en este sector. Estos esfuerzos en los tres sectores no solo mejoran la competitividad, sino que también generan impactos positivos en la economía en general.

La experiencia muestra que construir ventajas competitivas conlleva beneficios prolongados en empleo e inversión. Las capacidades ya están presentes en México; el desafío radica en resolver obstáculos, incentivar la inversión y cerrar brechas de talento para así alcanzar su verdadero potencial.

Más reciente