Ciudad de México, México. - Investigaciones recientes han desarrollado microrobots capaces de atacar el cáncer de próstata de manera específica, evitando el daño a tejidos sanos. Estos dispositivos microscópicos se mueven autónomamente a través del sistema urinario, permitiendo una acción directa sobre el tumor.
Los microrobots son de tamaño micrométrico y utilizan la urea presente en la orina como fuente de energía. Su diseño permite una navegación precisa hacia la próstata, reduciendo así la exposición del resto del organismo a tratamientos dañinos. Este enfoque puede transformar significativamente la manera en que se administra la terapia oncológica.
Uno de los tipos de microrobots desarrollados está fabricado con hematita, formando estructuras ramificadas que responden a campos magnéticos. Al llegar al tumor, reducen los niveles de glutatión en las células cancerosas, lo que altera su respuesta a otras terapias. Este efecto localizado promete incrementar la eficacia del tratamiento.
Otra variante incluye microrobots biodegradables hechos de zinc y cistina. Estos dispositivos también se dirigen a la próstata mediante control magnético. Su degradación, provocada por el entorno químico del tumor, libera zinc en concentraciones elevadas, induciendo la muerte de las células malignas sin afectar a los tejidos vecinos.
Las aplicaciones iniciales se están realizando en urología, donde el acceso directo al sistema urinario permite probar la efectividad de estas intervenciones. Este desarrollo interdisciplinario entre ingeniería y medicina sugiere un cambio en las estrategias de tratamiento, enfocándose en métodos menos invasivos y más dirigidos.