Tijuana, Baja California. - A partir de 2026, la legalización de autos americanos en México se regirá por un proceso más estricto que elimina la regularización simplificada anterior. La nueva normativa impone un impuesto del 10% más IVA de 16% y honorarios que pueden alcanzar los 18,000 pesos.
El procedimiento ahora implica una importación definitiva y la obligación de recurrir a un agente aduanal certificado. Todos los vehículos deben cumplir con las normativas fiscales y aduaneras, lo que significa que no todos los casos resultarán rentables. La carga fiscal puede representar entre el 35% y el 45% del valor comercial del auto, lo cual hace necesario evaluar la conveniencia de la operación.
Los modelos de vehículos que podrán ser regularizados son limitados. Se aceptan aquellos fabricados entre 2017 y 2018, y con identificación vehicular (VIN) que empiece del 1 al 5. Para la franja fronteriza se consideran autos de 5 a 9 años de antigüedad. También se permite la legalización de vehículos eléctricos e híbridos que cumplan con los requisitos establecidos.
Los documentos necesarios para llevar a cabo la legalización son estrictos. Incluyen el título de propiedad original, identificación oficial, comprobante de domicilio y registros de la aduana en Estados Unidos, entre otros. La falta de cualquiera de estos puede resultar en denegación del trámite.
La duración del proceso completo puede oscilar entre 5 y 10 días hábiles, siempre y cuando se cumplan todos los requisitos. El trámite puede ser atractivo si el ahorro en la compra del vehículo supera los 50,000 o 60,000 pesos y si el automóvil tiene un buen valor en el mercado, pero se vuelve poco conveniente para autos económicos o si el costo final se acerca al valor del coche.