Monterrey, Nuevo León. - El Gobierno de Nuevo León ha implementado una estrategia de certificación local para que las empresas cumplan con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esta iniciativa busca garantizar que los productos de la región aprovechen las ventajas competitivas y se destaquen en el mercado.
El gobernador Samuel García ha señalado que el entorno comercial actual no representa una amenaza, sino que impulsa el crecimiento del estado. Afirmó que la revisión del T-MEC está sirviendo como un catalizador para dinamizar las expansiones empresariales. La certificación es clave para que los productos sean reconocidos como originarios de América del Norte, facilitando su tránsito aduanero.
Esta certificación permite demostrar ante las autoridades que los productos cumplen con los estándares requeridos. En particular, se han incrementado las exigencias del contenido regional para el sector automotriz, que pasó del 45% al 60%. Un ejemplo es la planta de KIA en nuevo-laredo/">Nuevo León, cuyos vehículos se producen totalmente con insumos locales, eliminando obstáculos para su exportación.
Además de la certificación de origen, Nuevo León se beneficia de su infraestructura logística, como el Puente Colombia. Este punto de cruce ha optimizado el tiempo de entrega, reduciendo el cruce a tan solo cinco minutos para empresas certificadas. Este modelo de inspección conjunta ha impulsado un crecimiento significativo en el flujo comercial, pasando de 300 a 8,000 fletes diarios en cuatro años.
Para apoyar esta expansión, el Gobierno Estatal ha colaborado con Laredo, Texas, para construir dos puentes adicionales, buscando triplicar la capacidad de la frontera de Nuevo León. Con estas acciones, el estado no solo busca ajustarse a las normativas del T-MEC, sino también consolidarse como un centro logístico clave para los mercados de Norteamérica y Europa.