Washington, D.C. - La Reserva Federal decidió mantener su tasa de interés clave sin cambios en aproximadamente 3.6%, deteniendo los recortes después de haberlos reducido tres veces el año pasado. Este anuncio se produjo en un contexto de crecimiento económico sólido y un mercado laboral estabilizado.
El banco central mencionó que los indicadores económicos muestran una mejora significativa en comparación con el mes pasado, cuando caracterizó el crecimiento como “modesto”. Con una economía que crece a un ritmo saludable, los funcionarios de la Fed se muestran cautelosos ante una precipitante reducción de tasas, priorizando la estabilidad.
Sin embargo, a pesar de que muchos miembros de la política monetaria esperan realizar recortes adicionales este año, la inflación sigue siendo una preocupación. La medida preferida por la Fed indica una inflación de 2.8% en noviembre, superando ligeramente el objetivo del 2%. Este dato es clave en la toma de decisiones sobre las tasas de interés.
Dos funcionarios, Stephen Miran y Christopher Waller, disintieron de la decisión y abogaron por una reducción de un cuarto de punto, destacando la presión interna sobre la Fed. Waller está siendo considerado para la presidencia de la Fed, lo que podría influir en futuras decisiones.
El dilema que enfrenta la Reserva Federal se centra en cuánto tiempo podrá permanecer sin ajustar las tasas. Con la mayoría de los economistas prediciendo al menos dos recortes durante el año, el debate interno entre el apoyo a la contratación y el deseo de mantener la inflación bajo control sigue vigente. Además, circunstancias externas como la presión del presidente Donald Trump complican aún más la dinámica de la Fed.