Tijuana, Baja California. - El Servicio de Administración Tributaria (SAT) implementa tecnologías de Big Data e inteligencia artificial para identificar inconsistencias en las declaraciones fiscales de los contribuyentes. Esta estrategia puede resultar en cartas invitación, auditorías o diversos procesos de fiscalización.
La autoridad tributaria ha proporcionado un enfoque renovado hacia la detección de comprobantes fiscales irregulares. Esto ha llevado a los contribuyentes a reforzar sus controles internos y adoptar sistemas de gestión de cumplimiento más estrictos. Raúl Alejandro Melgar Díaz, abogado y socio director jurídico de MD Consultores, aclara que la reforma fiscal no implica necesariamente más impuestos, sino el uso de herramientas tecnológicas para mejorar la supervisión.
Para llevar a cabo esta tarea, el SAT utiliza algoritmos que analizan la facturación electrónica de los contribuyentes. Estos algoritmos extraen información de archivos XML de los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI), ligando patrones de emisión y consumo con posibles riesgos fiscales. Con esta información, el SAT puede detectar anomalías que faciliten la fiscalización tributaria.
Desde 2014, el uso de inteligencia artificial por parte del SAT ha evolucionado, permitiendo una automatización efectiva de procesos y el envío de notificaciones masivas a los contribuyentes. Dependiendo de las irregularidades encontradas, estos sistemas pueden iniciar procedimientos más exhaustivos para verificar la legalidad y trazabilidad de las operaciones fiscales.
Melgar Díaz menciona que el contexto actual subraya la importancia de desarrollar una cultura tributaria sólida en las empresas, así como la necesidad de contar con asesoría adecuada. Es esencial que los contribuyentes prioricen esquemas preventivos y se alineen a estándares internacionales de cumplimiento para minimizar riesgos ante la autoridad.