Hawthorne, California. - Un soldador mexicano, Juan Hernández, logró acumular más de un millón de dólares tras la salida a bolsa de SpaceX, una de las empresas más valiosas del mundo. Este evento financiero también tiene repercusiones para trabajadores en EE. UU. que pueden tener exposición a la compañía a través de sus planes de retiro 401(k).
La primera oferta pública inicial de SpaceX en Nasdaq, bajo el símbolo SPCX, recaudó $75 mil millones, estableciendo un nuevo récord. Las acciones debutaron a $135, y al final del primer día, su valor aumentó un 19%, elevando la capitalización de la empresa a más de $2 billones. Esto implica que muchos empleados e inversionistas iniciales se beneficiarán significativamente de este crecimiento.
Juan Hernández comenzó a trabajar en SpaceX en 2015 con un salario de $28 por hora y recibió un paquete de acciones de $10,000. A lo largo de diez años, reinvirtió su salario, lo que le permitió ver cómo su inversión creció exponencialmente con la IPO. Actualmente, trabaja en la competencia de SpaceX, Blue Origin, de Jeff Bezos. Más de 4,400 empleados de SpaceX también se beneficiarán de la IPO, con algunos alcanzando fortunas superiores a los $100 millones.
Sin embargo, algunos expertos advierten sobre un riesgo silencioso para quienes tienen planes 401(k). Si un fondo de índice está relacionado con el Nasdaq 100, es posible que los empleados estén comprando acciones de SpaceX automáticamente sin que lo sepan. Este mecanismo se implementó con cambios en las reglas en mayo de 2026, lo que obliga a los fondos a adquirir acciones de nuevas empresas que se incorporan al índice.
La advertencia de Morningstar sobre la valuación de SpaceX establece un precio justo de $63 por acción, lo que representa un riesgo para quienes compran en el momento actual. Si la empresa no resuelve sus problemas ingenieriles antes de 2028, una caída en el precio de las acciones podría convertirse en una “catástrofe” financiera para aquellos que invierten a precios inflados.