San Luis Potosí, San Luis Potosí. - Las negociaciones del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) son cruciales ante un entorno económico cambiante. Con un comercio entre México y EE. UU. que alcanzó los 800 mil millones de dólares el año pasado, se espera una revisión significativa del acuerdo este año.
El T-MEC cumple seis años desde su implementación y está programado para ser revisado periódicamente. La fecha límite para acordar los términos es el primero de julio. En este contexto, las tensiones comerciales han marcado la pauta, destacándose los aranceles impuestos por Estados Unidos al acero y aluminio mexicano como un tema central de preocupación.
Cuauhtémoc Modesto López, catedrático de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, enfatizó el buen manejo del equipo de negociación del Gobierno de México, dirigido por la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard. A pesar de un entorno de incertidumbre, la aplicación de aranceles del 25% ha sido contenida, lo que ha permitido mantener la tranquilidad en el comercio bilateral.
El T-MEC ha proporcionado certidumbre en la inversión y los procesos comerciales. Este tratado busca no solo reducir aranceles, sino también fomentar la cooperación y complementariedad entre los países firmantes. Se prevé que los sectores productivos y extranjeros se beneficien de mayor inversión y oportunidades de negocio en México, lo que resulta fundamental para el crecimiento económico.
Con la inminente revisión a la vuelta de la esquina, es vital atender las inquietudes de las partes interesadas antes de la fecha límite de julio. Este panorama resalta la importancia del nearshoring, que podría posicionar a México como un destino atractivo debido a su proximidad a un mercado estadounidense de 380 millones de consumidores.