Ciudad de México. - El presidente Donald Trump ha puesto el litio mexicano en el centro de las discusiones relacionadas con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Este mineral se ha convertido en un punto crucial para las eventuales modificaciones al acuerdo, debido al interés de evitar la influencia china en este sector estratégico.
El 28 de enero, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) anunció el inicio de consultas formales con México para revisar el tratado. Durante este proceso, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, se reunió con funcionarios estadounidenses para discutir no solo litio, sino también otros aspectos del comercio bilateral y la seguridad de las cadenas de suministro.
Fuentes del sector privado informaron que el tema del litio tiene un peso significativo en la revisión del T-MEC, especialmente después de que la empresa china Ganfeng Lithium interpusiera una demanda contra México por la cancelación de concesiones de extracción. Esta situación fue provocada por el lanzamiento del Proyecto de Litio en Sonora, un proyecto clave para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
La demanda de Ganfeng Lithium se sustenta en tratados bilaterales de inversión firmados entre México y China, así como entre México y el Reino Unido. Expertos en comercio exterior, como Jorge Molina, han señalado que Estados Unidos tiene un gran interés en el litio mexicano, aunque persiste incertidumbre acerca de los próximos pasos en las negociaciones.
Los plazos y detalles del proceso de negociación aún no se han hecho públicos, lo que añade un nivel de complejidad a la discusión en curso sobre el T-MEC. La participación del Congreso estadounidense será fundamental para cualquier modificación futura.