El Soberbio, Misiones. - El 2 de febrero de 2015, un grupo de siete delincuentes brasileños realizó un asalto armado en la sucursal del Banco Macro, resultando en la muerte del efectivo policial Roberto Omar Ballesteros y dejando una profunda huella en la provincia. Este suceso se considera uno de los más impactantes en la última década.
Los asaltantes, equipados con fusiles M16 y AR15, ingresaron al banco vestidos como policías militares. En menos de 30 segundos, desarmaron a un policía que custodiaba el lugar y ejecutaron a Ballesteros, quien intentó resistirse. La brutalidad de los hechos provocó pánico tanto en el personal como en los clientes del banco.
Durante el asalto, los delincuentes utilizaron a clientes como escudos humanos, exigiendo el dinero a los empleados. Lograron obtener más de 1,5 millones de pesos y, tras tomar como rehenes al gerente del banco y a un cliente, emprendieron la fuga en una camioneta hacia Brasil. Testigos informaron que la voz de los asaltantes evidenciaba su origen brasileño.
Las autoridades locales respondieron rápidamente al ataque, y aunque se generó un operativo para detener a los asaltantes, estos lograron cruzar el río Uruguay. Posteriormente, la policía brasileña capturó a algunos de los involucrados en la fuga, pero no se logró recuperar la totalidad del botín. Este hecho sigue siendo objeto de investigación y reflexión sobre la seguridad en la región.
El asalto al Banco Macro en El Soberbio no solo dejó una trágica pérdida de vidas y un millonario robo, sino que también resaltó la necesidad de mejorar las medidas de seguridad en instituciones financieras y el desafío del crimen organizado en la frontera de Argentina y Brasil.