México, Estado. - Una investigación revela que municiones calibre.50 fabricadas para el Ejército de Estados Unidos están siendo traficadas hacia México, donde son utilizadas por el crimen organizado. Estos cartuchos, que poseen un alto poder destructivo, han sido asociados a ataques armados contra diversas autoridades y civiles en el país.
El reportaje de The New York Times indica que las balas provienen de la Planta de municiones-militares-eeuu-carteles-mexico/">Municiones del Ejército en Lake City, Missouri. Esta instalación elabora municiones para el ejército y tiene autorización para vender sus excedentes en el mercado civil de EE. UU., desde donde son adquiridas y posteriormente traficadas hacia México por intermediarios.
Los cartuchos identificables por las siglas “LC” en el casquillo han sido hallados en múltiples escenas del crimen en México, incluidos incidentes de violencia extrema y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Su capacidad para penetrar blindajes resalta la gravedad de su uso en conflictos armados relacionados con el narcotráfico.
Datos de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) indican que aproximadamente un tercio de los cartuchos calibre.50 recuperados en México provienen de la mencionada planta. Esta situación se complica al revelar que al menos 16 minoristas en línea en EE. UU. venden estas municiones de manera legal, facilitando su acceso a redes ilegales que las introducen en territorio mexicano.
El Pentágono defiende la venta comercial de excedentes de municiones, argumentando que esto reduce gastos y mantiene la operatividad de la instalación. Sin embargo, esta lógica ha abierto una brecha que permite que municiones de alta capacidad caigan en manos del crimen organizado, mientras que el gobierno mexicano, que también compra municiones a la planta, enfrenta la creciente amenaza de organizaciones criminales equipadas con armamento militar.
El hallazgo de munición calibre.50 en escenas de crimen ha reavivado el debate sobre el control del tráfico de armas entre Estados Unidos y México. Expertos en seguridad advierten que es esencial implementar medidas de cooperación binacional para abordar el tráfico ilegal y revisar los procesos de venta en el mercado civil estadounidense.