Villa Unión, Coahuila. - La policía mexicana enfrentó un ataque devastador por parte de cárteles, que utilizaron munición calibre 50 contrabandeada desde Estados Unidos. Este tipo de armamento, fabricado en una planta del Pentágono, eleva la preocupación sobre la violencia en el país.
Los narcotraficantes emplearon armas de gran potencia en un ataque que ocurrió en noviembre de 2019, cuando un convoy de hombres armados abrió fuego en la ciudad. Esto demuestra cómo los cárteles están adquiriendo armamento de alto calibre que les da una ventaja significativa sobre las fuerzas del orden.
Luis Manzano, un periodista que presenció la escena, describió el olor a humo y el sonido retumbante de los cañones. "El suelo temblaba", recordó, enfatizando el terror que vivieron los habitantes. La policía estatal y local llegó a la ciudad, pero se encontró en una situación de desventaja ante el poder de fuego de los agresores.
Investigaciones posteriores revelaron que los casquillos hallados en la escena llevaban las iniciales "L.C.", identificando la munición de la planta de Lake City, Kansas, que produce cartuchos tanto para el ejército como para el mercado civil estadounidenses. Esta planta es conocida por fabricar proyectiles diseñados para uso militar, lo que plantea interrogantes sobre la regulación de la venta de tal armamento.
La situación exige una reflexión sobre el acceso a municiones de alto calibre en Estados Unidos y su impacto en la seguridad en México. Las autoridades están en alerta y se evalúan estrategias para mitigar este fenómeno creciente.