Guadalupe y Calvo, Chihuahua. - La comunidad rarámuri de Coloradas de la Virgen ha sido víctima de una creciente violencia, registrando al menos 14 asesinatos en los últimos ocho años. Desde 2021, han enfrentado un desplazamiento forzado interno que ha intensificado sus problemas de seguridad y supervivencia.
Trinidad Baldenegro López, defensor del bosque, fue asesinado el 10 de marzo de 2022, simbolizando la lucha de la comunidad contra el despojo de los recursos naturales. Su vivienda y camioneta permanecen calcinadas, reflejando las constantes amenazas que enfrentan los pobladores por parte de caciques, taladores y grupos del crimen organizado.
La tala ilegal y la presencia de cárteles de narcotráfico son las principales preocupaciones de los habitantes. En la región operan tanto el Cártel de Sinaloa como el Cártel Jalisco Nueva Generación, este último arribando en 2021 para imponer su control sobre un territorio de casi 50 mil hectáreas. Los testimonios de los pobladores revelan un incremento de la violencia-el-mencho/">violencia y la incorporación de antiguos habitantes a las filas delictivas.
El desplazamiento actual se desencadenó cuando grupos armados, vinculados al Cártel Jalisco, incendiaron propiedades en la ranchería Los Ángeles, incluyendo la casa de Valentina Castro y Anselmo Molina. Este periodo de violencia ha forzado a muchas familias a abandonar sus hogares y buscar refugio en otras comunidades.
La Secretaría de Medio Ambiente identificó a Chihuahua como un "foco rojo" por la tala ilegal y la violencia asociada. En un suceso reciente, 50 personas, incluidos niños, caminaron durante siete días desde Guadalupe y Calvo hacia otro lugar para huir del peligro. Hasta el momento, no se han registrado detenciones relacionadas con estos crímenes.