Ciudad de México. - La delincuencia en la capital ha tomado un giro alarmante, ya que delincuentes se han disfrazado de servidores públicos para cometer robos. Recientemente, un asalto en la Alcaldía Gustavo A. Madero, donde los agresores se presentaron con uniformes de limpia, ha encendido las alarmas. Utilizando la táctica de aparentar realizar tareas oficiales, lograron ingresar a un hogar y someter a su ocupante.
Un recorrido realizado por Fuerza Informativa Azteca (FIA) reveló lo accesible que es para un criminal hacerse con un uniforme oficial. En comercios de la Alcaldía Cuauhtémoc, se ofrece a la venta vestimenta de la Subdirección de Limpieza Urbana por tan solo 550 pesos, sin requerir identificación alguna o comprobantes de trabajo oficial. Esto pone de manifiesto la facilidad con la que se pueden adquirir estos disfraces.
La problemática no se limita a uniformes de limpieza, sino que también se extiende a la indumentaria utilizada por fuerzas de seguridad. En un tianguis de la Alcaldía Venustiano Carranza, se venden parches sectoriales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana por precios accesibles, lo que permite a cualquier persona usurpar funciones oficiales. Este vacío normativo ha derivado en situaciones peligrosas, como en marzo de 2025, cuando un individuo fue arrestado mientras usaba un uniforme completo de la Subsecretaría de Control de Tránsito para extorsionar.
La falta de regulación en la venta de indumentaria oficial también afecta al sector salud. Un caso reciente involucra a una mujer que se hizo pasar por enfermera, robando pertenencias de una anciana a la que supuestamente debía cuidar. Estos incidentes resaltan la vulnerabilidad de los ciudadanos ante criminales que aprovechan el vacío legal existente.
Las autoridades deben urgentemente implementar medidas que regulen la venta de uniformes y accesorios que simulan ser oficiales, para proteger a la población de futuros engaños y asaltos.