Cuernavaca, Morelos. - La detención de Carlos Alejandro Sepúlveda, conocido como El Botox, en 2018 fue un evento crucial en la lucha contra el crimen organizado. Este operativo realizado por las autoridades reveló la compleja red criminal que lideraba en ese entonces.
El Botox fue detenido en un inmueble de la calle Cataluña, en la colonia Maravillas, tras una llamada anónima sobre la presencia de una persona maniatada. En el operativo, las autoridades localizaron armas de grueso calibre y arrestaron a tres individuos, incluido El Botox, que enfrentaba una orden de aprehensión por el homicidio del alcalde sustituto de Buenavista, Uriel Urrutia.
A pesar de las graves acusaciones, un juez local le otorgó la libertad en 2020 por razones poco claras. La liberación le permitió reestructurar sus actividades criminales en Michoacán, donde se unió nuevamente a "Los Blancos de Troya", vinculado con "Los Viagra". Su nombre seguía siendo un punto de referencia clave en el mapa del crimen organizado del país.
El 22 de enero de 2026, El Botox fue capturado nuevamente durante un operativo en Michoacán, donde contaba con siete órdenes de aprehensión por diversos delitos, incluido homicidio calificado y extorsión. La orden más reciente estaba relacionada con su presunta participación en el asesinato de Bernardo Bravo, presidente de los Citricultores en Apatzingán.
La reciente captura de El Botox marca otro capítulo en un entorno de creciente violencia y conflicto entre grupos criminales en México. El seguimiento de su trayectoria delictiva pone de manifiesto los retos que enfrentan las autoridades en su intento por desmantelar estas organizaciones.