Ciudad de México, Ciudad de México. - Cuatro personas perdieron la vida durante los festejos por la victoria de la Selección Nacional contra Ecuador, lo que llevó a las autoridades de la Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco a reformular sus estrategias de control de multitudes de cara a futuros partidos. El enfoque ahora es dispersar a los aficionados y prevenir concentraciones riesgosas.
En la capital del país, se implementará una mayor instalación de pantallas a lo largo del Paseo de la Reforma. La presidenta Claudia Sheinbaum hizo un llamado a los aficionados a actuar con responsabilidad y a evitar concentraciones innecesarias. En Nuevo León, se aplicarán medidas para controlar el aforo en el Fan Fest del Parque Fundidora y se están evaluando aperturas de estadios como puntos alternativos.
Asimismo, en Jalisco se planea aumentar la cantidad de pantallas en las áreas cercanas a La Minerva, en Guadalajara, con la intención de reducir la cantidad de personas reunidas en un solo lugar. Estas medidas surgen en respuesta a las muertes recientes y la necesidad de mejorar la seguridad en eventos masivos.
A pesar de los esfuerzos anunciados, expertos en urbanismo y psicología plantean dudas sobre la efectividad de estas estrategias. La académica Jimena de Gortari advirtió que las pantallas en la Reforma son una solución insuficiente, ya que no consideran la capacidad del espacio para soportar una gran afluencia de personas.
Adicionalmente, el psicoterapeuta José Ángel Gutiérrez puntualizó que el miedo a perderse un evento especial, conocido como FOMO, impulsa a las masas a congregarse en puntos emblemáticos. Expertos sugieren que tanto el gobierno como los asistentes tienen un papel en la gestión de multitudes. Se hace un llamado a la responsabilidad compartida entre instituciones y ciudadanos para asegurar la seguridad en futuras celebraciones.