San Pedro, Veracruz. - La Fiscalía General de la República (FGR) ha ordenado la aprehensión de tres operadores del Tren Interoceánico, un mes después de la tragedia que dejó 14 pasajeros fallecidos. La versión oficial habla de “error humano”, pero surgen serias dudas sobre la operatoria del personal encargado del tren.
La investigación de la FGR señala que la empresa Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, gestionada por la Secretaría de Marina (SEMAR), permitió que trabajadores sin certificación vigente operaran el tren en el momento del accidente, poniendo en riesgo a 250 personas a bordo. Esta falta de regulación plantea cuestionamientos sobre la supervisión institucional.
Mientras tanto, la FGR ha señalado a dos de los operadores, identificados como Felipe de Jesús y Emilio Erasmo, por operar sin las licencias adecuadas. El primero tenía su licencia vencida desde noviembre de 2020 y carecía de la certificación correspondiente, mientras que el segundo contaba con documentos también caducados. Estos antecedentes reflejan una cadena de decisiones peligrosas.
El testimonio de Juan Carlos Ojeda Cruz, otro garrotero involucrado, refuerza la idea de negligencia. Ojeda admitió tener su licencia vencida y continuó trabajando porque "la empresa no me había suspendido". Este comentario genera alarmas sobre la cultura organizacional y la falta de responsabilidad por parte de la administración del tren.
Expertos y familiares de las víctimas cuestionan las acciones de la FGR. Si bien los operadores han sido señalados como responsables, las omisiones y la posible corrupción en los niveles superiores no han sido suficientemente investigadas. Existe un clamor por una revisión a fondo de la situación, incluyendo a los responsables de supervisar a quienes están al mando del tren.