Apodaca, Nuevo León. - La agencia de viajes Safe Travel enfrenta 185 denuncias penales acumuladas por un fraude cercano a los 9 millones de pesos, afectando notablemente a familias y agentes de viajes en la región. Los responsables, los hermanos Karen y Alfredo Perales, y su cónyuge Jonathan Ortega, se encuentran en paradero desconocido.
Este caso de fraude ha golpeado especialmente a una familia regia, que planeaba un viaje a Cancún para celebrar los XV años de su hija, Analia. Cincuenta personas, parientes y amigos, habían pagado anticipos por un total de medio millón de pesos a Safe Travel. La preocupación y decepción crecieron al enterarse del desfalco, ya que se había confiado en la agencia por su vinculación con un conocido.
La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León (FGJNL) ha abierto al menos cuatro carpetas de investigación sobre este caso. A pesar de que la agencia fue asegurada en noviembre del año pasado y de las promesas de reembolso, muchos afectados no han recuperado su dinero. La FGJNL ha calificado el caso como un delito de fraude, relacionado con la oferta de servicios turísticos no cumplidos.
También se han reportado afectaciones a agentes de viajes que trabajaban con Safe Travel, quienes fueron señalados por los clientes como cómplices sin serlo. Uno de esos agentes, Carlos Omar, enfatizó que era solo un intermediario y ha tenido que lidiar con injustos señalamientos. Por su parte, Kaira Tovanche, exagente de la agencia, expresó su decepción y confusión ante la conducta de sus excompañeros.
El caso de Safe Travel, un negocio familiar con más de cinco años en operación, ha dejado en suspenso a muchos en la comunidad. La falta de respuesta de los presuntos responsables ha dejado un vacío en la confianza turística de la región, mientras las autoridades continúan sus investigaciones y buscan a los fugitivos.