Culiacán, Sinaloa. - Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y líderes de la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, están considerando una posible entrega a Estados Unidos. Este movimiento se produce en un contexto de creciente acoso judicial y criminal.
Ambos hermanos han estado en contacto con autoridades estadounidenses durante aproximadamente un año. Esta comunicación ha sido parte de un análisis de opciones legales, en medio del creciente cerco que enfrentan por su implicación en actividades delictivas relacionadas con narcotráfico.
Las decisiones de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo dependen en parte de los resultados de los procesos penales de sus hermanos, Ovidio Guzmán López y Joaquín Guzmán López. Se espera que la resolución de esos casos influya en su estrategia sobre cooperación o entrega a la justicia estadounidense.
Desde 2023, el Departamento de Estado de Estados Unidos ha ofrecido hasta 10 millones de dólares por información que lleve a la captura de ambos hermanos. Considerados objetivos prioritarios, enfrentan serias acusaciones relacionadas con el tráfico internacional de drogas, especialmente fentanilo.
La situación se complica aún más con la reciente tensión interna en el Cártel de Sinaloa, donde Los Chapitos lidian con una disputa significativa contra la facción de Los Mayos, liderada por Ismael Zambada Sicairos. Esta guerra interna ha convertido a Sinaloa en un foco notable de violencia.
El arresto de Ismael Zambada en julio de 2024 generó un importante reacomodo dentro del cártel. Según informes, Joaquín Guzmán López facilitó su entrega a las autoridades estadounidenses, lo que sugiere una inestabilidad marcada en el liderazgo del cártel. Aún no se han confirmado oficialmente negociaciones, pero la presión sobre Los Chapitos es evidente.