Guadalupe, Nuevo León. - Yaretzi, una adolescente, reveló que sus padres intentaron entregarla a un hombre mayor a cambio de animales y dinero. La situación la llevó a escapar al enterarse de su embarazo, buscando una vida diferente a la que le esperaban en su comunidad.
La joven, quien había estado sufriendo en silencio, tomó la difícil decisión de huir con la esperanza de evitar un matrimonio forzado. En su relato, expresó su deseo de tener más libertad y la posibilidad de decidir su futuro, en contraste con las expectativas tradicionales que la rodeaban.
Durante sus momentos de incertidumbre, Yaretzi encontró apoyo en una mujer llamada Fátima, quien le ofreció orientación y un espacio seguro. Fátima expresó su indignación ante las costumbres que obligan a las jóvenes a unirse a hombres por conveniencia, recordando su propia historia.
A pesar de la presión familiar y la traición de quienes deberían protegerla, Yaretzi sigue adelante, determinada a luchar por su libertad y la de su futuro hijo. Su historia resuena con muchas otras adolescentes que enfrentan realidades similares en diversas comunidades.
El caso de Yaretzi subraya la importancia de visibilizar las prácticas tradicionales que afectan a las mujeres jóvenes, así como el apoyo que es crucial para permitirles tomar decisiones sobre sus vidas y cuerpos. La búsqueda de una nueva vida es solo el comienzo para Yaretzi, quien espera poder romper el ciclo de violencia y opresión.