Tijuana, Baja California. - Dos jóvenes, identificados como Abel y Christopher, fueron detenidos por la quema de un supermercado Calimax en Tijuana. Los incidentes, que se produjeron tras la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera, llevaron a la imputación de delitos graves.
Los hechos ocurrieron el 22 de febrero, en un contexto de ataques coordinados en varias localidades del país. La sucursal de Calimax, ubicada en La Mesa, fue una de las cinco propiedades incendiadas durante los acontecimientos violentos que provocaron pánico entre los ciudadanos. Durante la audiencia, la Fiscalía General del Estado (FGE) presentó pruebas que sugieren la intención de generar terror.
La defensa de los jóvenes afirmó que ambos son menores de edad, presentando documentos que sustentan su afirmación. Sin embargo, la Fiscalía no pudo verificar esta información antes de la audiencia. Esto generó que el juez considerara la posibilidad de declarar la audiencia incompetente para un tribunal juvenil, aunque finalmente procedió con la imputación.
Durante la presentación de las pruebas, el juez destacó que los actos cometidos por los imputados formaron parte de una serie de ataques destinados a infundir miedo en la población, tras la detención de Oseguera. La criminalidad de estos actos se agrava por su naturaleza premeditada, de acuerdo con el Ministerio Público.
Ambos jóvenes fueron vinculados a proceso y se les impuso prisión preventiva. El juez subrayó que la legalidad de la detención fue aceptada, y las acciones de los detenidos no fueron eventos aislados, sino parte de un patrón violento que se observó en Tijuana y otras partes del país.