Tijuana, Baja California. - Un juez de control decidió no liberar a Javier Eduardo, el joven vinculado al atropello de Nicolás Sevilla Espinoza, conocido como Don Nico, ocurrido en diciembre. El abogado del detenido manifestó su inconformidad, señalando que el sistema judicial aún presenta ambigüedades.
Durante la segunda audiencia de revisión de medidas cautelares, la defensa solicitó un cambio en las condiciones del proceso. Argumentaron que el joven cuenta con un domicilio fijo y empleo formal, apoyándose en documentos como una fe de hecho notarial y antecedentes no penales. Sin embargo, el juez no consideró este cambio suficiente para variar la medida.
El incidente se presentó el 14 de diciembre de 2025, cuando Javier Eduardo conducía a alta velocidad y perdió el control del vehículo, primero impactando un restaurante y luego atropellando a Don Nico. El taquero, de 73 años, falleció por las lesiones sufridas. La naturaleza del delito llevó al juez a dictar prisión preventiva.
En la audiencia, los abogados del joven reiteraron pruebas previas, añadiendo una nueva entrevista con el dueño de una llantera donde trabajaba. Este testimonio describió a Javier como un buen joven, aunque los representantes legales no presentaron documentación nueva suficiente para acreditar su defensa. La fiscalía argumentó que las pruebas habían sido ya revisadas y consideró que Javier sigue representando un riesgo.
Los hijos de Don Nico asistieron a la audiencia, manteniendo su búsqueda de justicia en un proceso que continúa en el ámbito judicial. La defensa de Javier Eduardo, por su parte, planea seguir presentando pruebas en futuras audiencias.