Mazatlán, Sinaloa. - Un juez de distrito rechazó el amparo solicitado por la familia de Carlos Emilio, lo que les dificulta el acceso a información sobre su desaparición. La resolución ha generado indignación y frustración, ya que los seres queridos del desaparecido buscan claridad en medio de la incertidumbre.
Brenda Valenzuela, madre de Carlos Emilio, expresó que el amparo no buscaba privilegios, sino el derecho básico de conocer la verdad. Mencionó que enfrentan un duelo lleno de incertidumbre, exacerbado por el hallazgo de fosas y restos humanos que los medios reportan de manera fragmentada y despersonalizada, dejando a las familias en una situación de angustia permanente.
Valenzuela también destacó que la falta de información es una forma de violencia psicológica. Resaltó que la espera interminable y los procesos judiciales, que no llevan a resultados, son una carga emocional. Las familias, que anhelan respuestas, se enfrentan a un sistema que no parece reconocer su sufrimiento ni su necesidad de información.
La negativa del amparo plantea preguntas sobre el papel del sistema judicial en la protección de derechos humanos. La madre de Carlos Emilio cuestionó el valor que tiene la verdad en este contexto y qué significa para las familias que buscan justicia en casos de desapariciones. Sus inquietudes resaltan la urgencia de una respuesta institucional sensible y comprometida.
El caso refleja una preocupación más amplia sobre la eficacia de las investigaciones en desapariciones y la necesidad de un enfoque más humano en los procedimientos judiciales. Las familias continúan demandando acciones concretas que no solo les brinden respuestas, sino que también validen su derecho a saber.