Ciudad de México. - El caso de Edith Guadalupe Valdés Zaldívar, joven de 21 años hallada sin vida en un inmueble, ha suscitado nuevas indignaciones tras las denuncias de su madre sobre supuestas irregularidades y corrupción en la investigación. Según su testimonio, un agente de la Fiscalía le habría solicitado dinero para avanzar en el caso, lo que retrasó la búsqueda de su hija.
La madre, que no reveló el monto exigido, expresó su frustración por la falta de respuestas por parte de las autoridades. “Me piden dinero por debajo del agua para que realicen su trabajo y no se vale”, declaró. Además, afirmó que tiene mensajes que sustentan su acusación y criticó la forma en que el caso ha sido manejado, cuestionando las acciones de las autoridades desde el inicio de la búsqueda.
También mencionó fallas en la utilización de las cámaras de videovigilancia del C5, señalando que, aunque se obtuvieron registros en el lugar donde fue encontrada Edith, las cámaras en su hogar “no servían” cuando se solicitó revisar las grabaciones. La familia enfrentó la necesidad de organizar protestas y bloqueos para presionar a las autoridades a que actuaran, pese a haber señalado desde el principio el edificio donde se había visto por última vez a la joven.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, condenó los hechos y mostró su solidaridad con la familia. Hizo un llamado a la Fiscalía para que se realice una investigación con rapidez y rigor, con el objetivo de esclarecer la situación y garantizar justicia.
Hasta ahora, no se reportan detenidos vinculados al caso, y la Fiscalía continúa trabajando bajo el protocolo de feminicidio, analizando grabaciones y explorando otras líneas de investigación. La situación ha generado una fuerte indignación social, no solo por la tragedia del crimen, sino también por las fallas institucionales que la familia denuncia.