Reynosa, Tamaulipas. - El 20 de enero de 2026, el gobierno de México realizó un histórico traslado de 37 presuntos narcotraficantes a Estados Unidos. Esta operación, resultado de una acción conjunta con las autoridades estadounidenses, representa la tercera ola de expulsiones masivas bajo la administración de Claudia Sheinbaum.
Los criminales pertenecen a principales organizaciones delictivas, incluyendo el Cártel de Jalisco Nueva Generación, el Cártel de Sinaloa y Los Zetas. Este movimiento incrementa a 92 el número total de narcotraficantes enviados al país vecino para enfrentar cargos federales, lo que resalta el enfoque renovado en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
Dentro del grupo trasladado se encuentran figuras como Ricardo González Sauceda, "El Ricky", y Pedro Inzunza Noriega, "El Señor de la Silla", ambos con vínculos significativos en la producción y distribución de fentanilo y otras drogas. La acción fue presentada como un paso hacia una cooperación más robusta entre México y Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.
La operación de traslado involucró la movilización de prisioneros en siete aeronaves militares hacia diversas ciudades, incluyendo Washington y Houston. Esta estrategia no solo busca debilitar las estructuras criminales dentro de México, sino también detener el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, un tema priorizado por el gobierno estadounidense.
La atención ahora se centrará en las implicaciones que este movimiento tendrá en las operaciones de los cárteles y si habrá un descenso en la violencia asociada al narcotráfico en México. Los próximos pasos incluyen la vigilancia de las actividades de las organizaciones criminales que aún permanecen activas.