Ciudad de México. - La necropsia realizada a Edith Guadalupe Valdés Zaldívar determinó que su fallecimiento fue causado por una herida profunda de arma cortopunzante que perforó uno de sus pulmones, ocasionando hemorragia interna. Este hallazgo es fundamental para la investigación en curso.
Los informes forenses destacan que, además de la herida fatal, el cuerpo de Edith presentaba múltiples contusiones en el rostro y otros signos de agresión física severa. Se sospecha que la violencia utilizada fue ocasionada por un objeto contundente, posiblemente un desarmador, lo que indica la brutalidad del ataque.
El crimen se perpetró en un edificio ubicado en la alcaldía Benito Juárez, donde la joven había sido convocada para una aparente entrevista laboral. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ha incorporado los resultados de la autopsia en el marco de la investigación bajo el protocolo de feminicidio, lo que refleja la gravedad del asunto.
Las investigaciones han comenzado a identificar las posibles armas involucradas en el crimen, incluyendo no solo el objeto punzocortante, sino también un instrumento similar a un desarmador. Esto contribuye a delinear las líneas de investigación pertinentes.
Como parte de la operación, las autoridades han ejecutado una orden de aprehensión contra un individuo que presuntamente se desempeñaba como vigilante del edificio y quien tuvo un altercado previo con la víctima. Entre las pruebas recolectadas se encuentran informes de criminalística y manchas de sangre halladas en la caseta de vigilancia, donde se presume ocurrieron los hechos.