Ciudad de México. - Reyna Gómez, madre de Carolina Flores, rompe el silencio sobre los conflictos familiares y la repentina recepción de una suma significativa de dinero antes del asesinato de su hija. Esta situación añade un nuevo elemento a la complejidad del caso.
Reyna narró que Carolina vivía con su yerno, Alejandro, desde hacía solo cuatro meses en la Ciudad de México. Se mostró sorprendida al recibir un mensaje que anunciaba la llegada inesperada de la suegra de Carolina el 15 de abril. Ante la falta de respuesta de su hija, Reyna comenzó a preocuparse, lo que la llevó a comunicarse con Alejandro, quien le dio la trágica noticia de que Carolina había sido disparada.
A través de su relato, Reyna explicó la confusión y el impacto emocional que siguió al ataque. Según ella, Alejandro entró en estado de shock y no llamó a la policía de inmediato. Reyna destacó que, de haber sido ella, habría contactado a las autoridades y a la ambulancia sin dudarlo.
Este no fue el primer episodio trágico en la familia de Carolina, quien había sufrido el asesinato de su padre en un casino años atrás. Reyna mencionó que había un precedente de violencia en su familia, lo cual reafirma la necesidad de un análisis profundo sobre las circunstancias que rodean el crimen de su hija.
Sobre el dinero recibido, Reyna indicó que no buscó beneficiarse económicamente y que lo único que quiere es asegurar que esos recursos sirvan para su nieto. La relación entre Carolina y su suegra había sido tensa, especialmente durante el embarazo, cuando se establecieron límites en la crianza del niño.
Estas revelaciones subrayan la complejidad del caso de Carolina Flores y plantean preguntas sobre las dinámicas familiares que pudieron haber contribuido a este trágico desenlace.