Guadalajara, Jalisco. - A pocos días del inicio de la Copa Mundial 2026, coorganizada por Estados Unidos, México y Canadá, la guerra en Irán presenta nuevos desafíos. Esta situación se suma a los problemas de seguridad que enfrentan algunas ciudades mexicanas, impactando la planificación del torneo, programado para comenzar el 11 de junio en Ciudad de México.
Los organizadores del Mundial ya enfrentan la violencia del crimen organizado en varias de las ciudades sede en México y la preocupación por el aumento de precios de entradas. Los festivales de aficionados en Estados Unidos también se ven amenazados, lo que limita las oportunidades para miles de hinchas que desean participar del evento.
Directivos de las selecciones clasificadas se reunirán esta semana con representantes de la FIFA en Atlanta para abordar estos temas. El torneo contará con un récord de 48 selecciones, y México se enfrentará a Sudáfrica en el partido inaugural, acentuando la importancia del evento en medio de estos retos.
La inestabilidad geopolítica impacta la percepción del Mundial. En el pasado, eventos deportivos han estado marcados por conflictos y tensiones internacionales. La situación actual se complica con el reciente ataque militar de Estados Unidos a Irán y la incertidumbre sobre la participación del equipo iraní en el torneo.
Irán tiene programado disputar tres partidos en Estados Unidos, pero el conflicto puede afectar su capacidad para viajar. A pesar del clima de tensión, nunca antes una selección ha renunciado al Mundial. Mientras tanto, las autoridades continúan evaluando la situación a medida que se acerca la fecha del torneo.