Querétaro, Querétaro. - La trifulca del 5 de marzo de 2022 en el estadio Corregidora, entre aficionados del Club Querétaro y el Atlas, está relacionada con la disputa de grupos criminales por el control del huachicol en el Bajío. El periodista Juan Villoro comenta esta conexión reveladora.
Villoro, durante una entrevista, indicó que miembros de la “Barra 51” del Atlas estaban vinculados al Cártel Jalisco Nueva Generación, mientras que la porra “Resistencia Albiazul” apoyaba al Cártel de Santa Rosa de Lima. Esta pugna por el mercado del combustible robado añade un contexto sombrío a la violencia en los estadios.
El incidente en el estadio Corregidora dejó 26 heridos y a 72 detenidos, quienes fueron liberados en menos de un año. Este episodio se caracterizó por una falta de claridad sobre las causas reales, ya que muchos detalles fueron ocultados. La gravedad de la situación generó un veto de un año al Club Querétaro y una multa de 1.5 millones de pesos.
El control del huachicol en la región ha sido un factor de violencia que ha cobrado la vida de al menos 70 futbolistas amateur en el país, con 48 asesinatos ocurriendo en Salamanca, Guanajuato. Esta zona es estratégica para el robo de combustible, dada la proximidad de la refinería de Pemex.
La problemática del huachicol no solo afecta a los grupos delictivos, sino que también impacta la seguridad en los eventos deportivos. A día de hoy, la “Resistencia Albiazul” aún tiene prohibido el acceso al estadio Corregidora debido a las medidas tomadas tras la trifulca, revelando una constante lucha entre el crimen organizado y la sociedad.