Ciudad de México. - Familiares del fotoperiodista Miguel Ángel Rojas, quien falleció durante el festival Axe Ceremonia, denunciaron un retraso judicial en el proceso que involucra a tres empresas y ocho personas físicas, a 98 días de la fecha programada para la audiencia inicial. El caso ha estado estancado debido a un juicio de amparo promovido por la familia de Berenice Giles, quien también perdió la vida en el festival.
La asesora legal Tábata Jiménez expresó su preocupación, afirmando que la estrategia legal de la familia Giles obstaculiza el acceso a la justicia para Rojas. La audiencia inicial es fundamental para avanzar en el juicio, y la Fiscalía capitalina ha señalado que el proceso podría seguir adelante para investigar las responsabilidades de Ocesa y Lobo, empresas vinculadas con el evento.
Activistas y familiares cuestionaron si la familia Giles busca proteger a las empresas responsables al retrasar el juicio. Según ellos, los únicos beneficiados con esta paralización son los imputados. Durante un acto en los Juzgados de Distrito Penal, se hizo evidente la frustración por la situación actual, señalando la falta de avances y la necesidad urgente de justicia.
La jueza María del Carmen Sánchez fue mencionada como la responsable de la suspensión del juicio, relacionada con casos de gran notoriedad. Ante esta situación, los activistas colocaron un contador en un poste metálico frente a los juzgados, que marca los días que han pasado sin que se realice la audiencia inicial, simbolizando la impunidad existente.
La lucha por justicia continúa, y los afectados están decididos a presionar para que el proceso judicial avance y se dé respuesta a las demandas de justicia por los periodistas caídos. Las próximas acciones se centrarán en movilizar la atención pública hacia el caso y exigir rendición de cuentas.