Oaxaca, Oaxaca. - Un informe de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre el descarrilamiento del Tren Interoceánico, que dejó 14 muertos en diciembre pasado, revela importantes fallas en la seguridad operativa del tren. Según el dictamen, el tren no contaba con velocímetros ni cámaras de vigilancia funcionales.
La titular de la FGR, Ernestina Godoy, anunció que el accidente fue atribuido a un exceso de velocidad. En su informe, destacó que los operadores del tren son considerados responsables del mal manejo, aunque los peritos no hallaron fallas en la infraestructura, lo que ha suscitado controversia.
Los detalles de la investigación indican que las órdenes de aprehensión se emitieron contra el maquinista y otros operadores, debido a la ausencia de equipo fundamental en la cabina. Se menciona que el velocímetro, esencial para monitorear la velocidad, no estaba instalado debido al tipo de locomotora. Además, una de las radios no funcionaba y las cámaras de vigilancia carecían del software necesario.
La antigüedad de los trenes también ha sido un punto crítico. Construidos entre 1976 y 1982 en el Reino Unido, se ha señalado que estos modelos usados presentaron problemas desde el inicio de su operación. Un garrotero que trabajaba en la unidad también declaró que las condiciones del tren eran preocupantes y que el día del accidente el tren iba a la velocidad habitual, lo que plantea interrogantes sobre la falta de supervisión.
El informe no menciona la falta de equipo contra incendios en las inspecciones previas. Godoy se centró en la supuesta negligencia de los operadores sin abordar estas omisiones, lo cual ha desatado críticas y especulaciones acerca de posibles encubrimientos. Se ha mencionado la implicación de familiares del expresidente Andrés Manuel López Obrador en la supervisión del tren, lo que intensifica el interés público sobre el caso.