Ciudad de México. - México y Estados Unidos lograron un acuerdo técnico que regula la entrega de agua según el Tratado de Aguas de 1944, en medio de una grave sequía que afecta a la región fronteriza. El tratado estipula que México debe entregar 431.7 millones de metros cúbicos anuales a EE.UU. durante los próximos cinco años.
Este convenio, anunciado el 31 de enero por varias secretarías mexicanas y agencias estadounidenses, tiene como fin saldar déficits hídricos acumulados y asegurar el suministro de agua para las comunidades que dependen del Río Bravo. La colaboración se fundamenta en el respeto a la soberanía de ambas naciones y busca una gestión más efectiva del recurso hídrico.
Óscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), subrayó que el acuerdo no modifica el Tratado de 1944, sino que se ajusta a sus términos existentes. Este planteamiento permitirá a México continuar cumpliendo con sus obligaciones de agua, a pesar de las sequías severas de los últimos años.
En el contexto del acuerdo, EE.UU. celebró la medida como un paso positivo para sus agricultores de Texas, quienes dependen del agua del Río Bravo para sus actividades. El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, refrendó el compromiso y resaltó la importancia de este tratado para la seguridad hídrica de la región.
El plan también contempla medidas de infraestructura a largo plazo para abordar los efectos del cambio climático y asegurar el acceso al agua, considerado un derecho humano fundamental. México reafirmó su compromiso con el Tratado de 1944, continuando con las entregas conforme a los recursos disponibles en la cuenca del Río Bravo.