Tlalnepantla, Estado de México. - Desde el inicio de la Cuarta Transformación en 2018, al menos 25 alcaldes han sido detenidos por supuestos vínculos con el crimen organizado, incluyendo casos de secuestro y asesinato. La mayoría de estos casos se concentran en los Estados de México y Puebla, donde se registran seis casos cada uno.
De acuerdo con el recuento de REFORMA, otros estados como Chiapas y Jalisco también han experimentado detenciones significativas. En el contexto político, la mayor parte de los alcaldes detenidos pertenecían a Morena, seguido por el PRI y Movimiento Ciudadano. Esto subraya la complejidad de la corrupción en distintas facciones políticas.
Uno de los casos más recientes es el del morenista Diego Rivera Navarro, alcalde de Tequila, Jalisco, quien asumió el cargo el 1 de octubre de 2024. Fue detenido por extorsión y presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Los detalles de su caso muestran el alcance de la infiltración del crimen organizado en la política local.
Las acciones contra estos ediles, incluyendo la "Operación Enjambre" en noviembre de 2024, han resaltado la crítica situación de la seguridad en diversas administraciones municipales. Esta operación llevó a la captura de alcaldes de Amanalco y Santo Tomás en el Estado de México, quienes enfrentan acusaciones similares.
Las autoridades continúan monitoreando la situación, enfatizando la necesidad de estrategias efectivas para combatir la corrupción y el crimen organizado en los niveles locales de gobierno. La transparencia y la rendición de cuentas son fundamentales en este proceso.