Pérez Zeledón, Costa Rica. - Ariel Robles, candidato presidencial del Frente Amplio, inició su "Día E" electoral con un desayuno familiar en el Hotel del Sur. El evento, programado para las 6 a. m. del 1 de febrero, comenzó media hora tarde, pero no afectó el ambiente festivo que lo rodeó.
Acompañado de su mamá, Lupe Barrantes, y su novia, Estefanny Bonilla, Robles reveló su alegría de estar nuevamente en su lugar de origen. "Respirando el aire peceteño", fueron las palabras que expresó al reunirse con su familia y medios de comunicación, destacando la importancia emocional de la jornada.
El desayuno incluyó gallo pinto, carne en salsa y frutas, y Robles bromeó acerca del número de periodistas presentes. En un ambiente distendido, compartió su alegría por regresar a Pérez Zeledón, donde se encuentran sus recuerdos más valiosos. Además, expresó la trascendencia de vivir ese día en compañía de sus seres queridos.
Después del desayuno, Robles se desplazó a la escuela El Hoyón, donde votó a las 8:15 a. m. La llegada estuvo marcada por una comparsa festiva y la presencia de inflables de gatos, símbolos de su campaña. "Cuando uno hace las cosas con amor, no hay nervios", declaró, reforzando su confianza antes de la elección.
Posteriormente, Robles visitó la Basílica de los Ángeles en Cartago, una parada inesperada que resonó con sus seguidores. La candidata a diputada Rosa María Mata Mora explicó la importancia de este gesto, que simboliza su deseo de paz y democracia para Costa Rica. La jornada concluyó en la Universidad Americana, donde continuó recibiendo el apoyo de sus simpatizantes.