San Pedro Sula, Cortés. - El presidente de la República, Nasry Asfura, anunció que el Gobierno enfrenta una deuda de 17 mil millones de lempiras y demandas acumuladas por más de 3,380 millones que afectan las finanzas públicas. La situación exige atención urgente y reordenamiento.
Asfura explicó que estas acciones legales han generado presión sobre la cuenta única del Estado, lo que requiere decisiones inmediatas para abordar el problema. Destacó que estas demandas afectan no solo al Estado, sino también a las alcaldías, incrementando la carga financiera.
El mandatario presentó una solicitud ante la Corte Suprema de Justicia con el apoyo del vicepresidente del Banco Central de Honduras y otros funcionarios, pidiendo medidas para regularizar la situación financiera. Asfura afirmó que muchas de las demandas son injustas, ya que implican el reintegro de empleados, salarios caídos y ajustes acumulados que representan una significativa carga económica.
En su discurso, Asfura expresó el compromiso de su gobierno de cumplir con dichas obligaciones, enfatizando que "no vamos a ver para atrás y ponerse a llorar". En este contexto, discutió la economía híbrida del país y prometió esfuerzos para garantizar la seguridad jurídica y fomentar el desarrollo productivo.
Por último, el presidente adelantó que el 7 de marzo sostendrá una reunión en Washington con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, para fortalecer relaciones y avanzar en estrategias económicas para el beneficio de Honduras.