Ciudad de México. - Un análisis de las declaraciones patrimoniales de los ministros de la Suprema Corte ha suscitado inquietudes debido a cifras que parecen poco realistas. Algunas compras reportadas incluyen departamentos con valor de 3,700 pesos y autos por 60,000 pesos, lo que ha llevado a cuestionar la veracidad de estos informes.
Jorge Alatorre, expresidente del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción, señaló que estas declaraciones ofrecen la oportunidad de evaluar de manera precisa el patrimonio de los funcionarios. En caso de detectar inconsistencias, el Órgano de Disciplina Judicial tiene la responsabilidad de investigar y tomar las medidas correspondientes.
El presidente de la Corte, Hugo Aguilar, reportó poseer un vehículo Chevrolet 2017 y un menaje de casa por 400,000 pesos. Su carrera comenzó en 1989, y ha ocupado varios cargos relacionados con los derechos indígenas en Oaxaca. Por su parte, la ministra María Estela Ríos González informó de tres departamentos, uno de los cuales adquirió por 7 millones de pesos en 1987, además de un terreno con concesión de agua.
El ministro Irving Espinosa Betanzo declaró un departamento que compró en 1997 por 3,712 pesos y un automóvil Jetta 2012. Su trayectoria incluye roles en el gobierno del Distrito Federal y la Cámara de Diputados. La ministra Sara Irene Herrerías y el ministro Giovanni Azaél Figueroa Mejía también presentaron declaraciones, con adquisiciones que incluyen propiedades y vehículos de alta gama.
Por otro lado, el ministro Aristides Rodrigo Guerrero García no reportó ningún bien, lo que genera preguntas sobre su situación financiera. La revisión de estos documentos es fundamental para promover la transparencia y la rendición de cuentas en la administración pública.