Ciudad de México, México. - El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, declaró que el brote de sarampión en el país se relaciona con rezagos en esquemas de vacunación históricos. Este fenómeno afecta particularmente a generaciones que debieron completar sus inmunizaciones durante administraciones federales previas.
Durante un reciente evento, Robledo hizo hincapié en que la situación no solo impacta a niños pequeños, quienes tienen coberturas más altas, sino también a jóvenes adultos. Datos indican que, mientras la cobertura en menores de 10 años es del 82 al 83 por ciento, en jóvenes de 16 a 20 años baja a 68 por ciento y en el grupo de 21 a 25 años se sitúa en cerca del 55 por ciento, lo que es motivo de preocupación.
El funcionario destacó que estos grupos corresponden a periodos donde la vacunación no alcanzó niveles adecuados, específicamente entre 2006 y 2018. Esto ha creado un déficit que actualmente compromete la salud pública, ya que el país necesita una cobertura de vacunación cercana al 95 por ciento para evitar la propagación sostenida del virus.
Las palabras de Robledo han generado un debate sobre las responsabilidades en torno a la crisis. Si bien algunos analistas interpretan sus declaraciones como un intento de apuntar a administraciones pasadas, la postura oficial es que el problema de vacunación es estructural y acumulativo. La baja cobertura no tiene efectos inmediatos, lo que complica el panorama actual.
La Secretaría de Salud ha registrado miles de casos de sarampión y defunciones vinculadas al brote, lo que ha activado alertas sanitarias en todo el país. Las autoridades han urgido a la población a verificar sus cartillas de vacunación y a completar los esquemas necesarios, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes.