Tijuana, Baja California. - Ismael Burgueño Ruiz, alcalde de Tijuana, respondió a las exigencias de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) de cambiar mandos tras denuncias de un presunto abuso policiaco. El edil advirtió que se debe actuar con seriedad y no apresurarse a pedir destituciones.
El alcalde mencionó que está revisando las grabaciones del incidente que se compartieron en redes sociales. En su análisis, afirmó que no se debe solicitar la destitución de funcionarios sin una evaluación objetiva y congruente de lo sucedido. La situación involucró la detención del vicepresidente de Canaco, Héctor Riveros, por un oficial de policía.
Burgueño subrayó la importancia de que tanto la ciudadanía como los cuerpos de seguridad respeten protocolos y actúen con prudencia. Resaltó que ningún ciudadano tiene la facultad de retar a la autoridad y que los policías deben actuar dentro de sus límites.
El alcalde defendió la labor de la policía, citando que durante el último año se realizaron más de 11 mil detenciones, incluyendo a cerca de 4 mil 800 personas vinculadas con actos de violencia. Esta cifra, indicó, refleja el trabajo que está realizando la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal (SSPCM).
Como parte de un esfuerzo por aumentar la transparencia y supervisión, el Ayuntamiento de Tijuana adquirirá 400 cámaras corporales para los agentes y dispositivos adicionales en patrullas. Esto permitirá documentar revisiones y detenciones, y sancionar a quienes cometan abusos. La administración de Burgueño se comprometió a actuar conforme a las evidencias y a priorizar el respeto mutuo entre ciudadanos y autoridades.