Parque de Ciudad del Carmen, Campeche. - Felipe Calderón, expresidente de México, volvió a criticar la refinería de Dos Bocas, alegando que opera a solo el 42% de su capacidad. Calderón cuestionó el coste y la rapidez de construcción de la obra, que superó significativamente el presupuesto inicial.
Rocío Nahle, actual gobernadora de Veracruz y exsecretaria de Energía, defendió el proyecto. En respuesta a Calderón, enfatizó que el Gobierno de la Cuarta Transformación (4T) logró crear una refinería con tecnología avanzada, incluso reconociéndose internacionalmente. Nahle censuró al expresidente por los errores de su administración, aludiendo a una obra que, según ella, simboliza la corrupción y la incapacidad.
El intercambio entre los dos políticos ha avivado un intenso debate en las redes sociales. Los seguidores de Calderón subrayan los problemas operativos de Dos Bocas, mientras que los defensores del obradorismo consideran la refinería un hito en la política energética del país. Esta polarización de opiniones destaca una vez más el profundo desacuerdo sobre los objetivos de la administración actual.
El panorama político se complica aún más con situaciones paralelas. Francisco García Cabeza de Vaca, exgobernador de Tamaulipas, fue visto disfrutando de un partido mundialista en Dallas, lo que generó interés mediático. Las reacciones a este evento contrastan con el ambiente en Palacio Nacional, donde la presidenta Claudia Sheinbaum notó la reticencia de los reporteros a expresar apoyo por la selección española, preocupados por las implicaciones políticas.
La controversia en torno a la refinería de Dos Bocas y las repercusiones de la política deportiva reflejan un contexto nacional marcado por divisiones. Se anticipa que estas tensiones continuarán moldeando el discurso en el período electoral que se avecina.