Ciudad de México. - La Secretaría de la Defensa Nacional del país anunció importantes cambios en la cúpula del Ejército. Estos reemplazos ocurren en un contexto de creciente violencia en estados como Sinaloa, Michoacán y Guanajuato, generando expectativas sobre el futuro de la seguridad en México.
La ceremonia de protesta para los nuevos mandos tendrá lugar el 2 de febrero en la Plaza de la Lealtad, en la capital. Entre los militares que asumirán nuevas posiciones destacan Enrique Martínez López, quien tomará el cargo de subsecretario de la Defensa Nacional, y Guillermo Briseño Lobera, nombrado nuevo comandante de la Guardia Nacional.
Estos cambios se producen en un clima de tensión, donde se destaca la presión militar del ex presidente Donald Trump en América Latina, especialmente en el Caribe. Este contexto complica la relación entre México y EE. UU., en medio de debates sobre el apoyo humanitario a Cuba y la reciente intervención en Venezuela, lo que ha desatado múltiples reacciones.
Asimismo, la decisión de realizar estos cambios de mando se relaciona con el caso de Fernando Alan, un joven asesinado en Sinaloa, cuyas circunstancias han generado controversia. La detención de seis militares por su presunta implicación en este incidente ha puesto en tela de juicio las acciones del Ejército y la necesidad de reformas en la seguridad pública.
Ricardo Trevilla Trejo, gobernador de Sinaloa, expresó su respaldo a Briseño Lobera con un mensaje en redes sociales, reafirmando su compromiso hacia la seguridad del estado. Estos cambios en la estructura de la defensa nacional reflejan un intento por reforzar el enfoque contra la violencia en un contexto nacional complejo.