Malvinas Argentinas, Buenos Aires. - Sebastián Pareja ha reestructurado el mando en las coordinaciones de La Libertad Avanza, generando tensiones y acusaciones de "dedocracia" entre los miembros del partido. A pesar de su respaldo, las maniobras han sido cuestionadas por líderes locales, quienes ven en estas decisiones un esfuerzo por consolidar su poder.
El senador Luciano Olivera ha sido designado recientemente como coordinador en la Primera, un movimiento que ha despertado críticas incluso entre los aliados de Pareja. Olivera, quien tiene un historial como responsable de campaña, es recordado por haber perdido de manera abrumadora en las últimas elecciones.
"Lo premian con la coordinación después del peor resultado de la provincia", dijo un dirigente que subraya la falta de meritocracia en las decisiones de Pareja. Mientras Olivera busca estabilizar su posición, las bases sugieren que la estrategia de Pareja se basa en controlar los focos de resistencia interna.
El cambio de liderazgo también incluye a Ezequiel Saccani en la Segunda, un ex armador que se había distanciado previamente de La Libertad Avanza. A pesar de que Pareja intenta presentar una imagen de renovación, las críticas sobre prácticas excluyentes hacia disidentes continúan resonando en el partido. Un referente local caracterizó la nueva política como "la policía del pensamiento".
En otras secciones, como la Séptima, los problemas persisten. Pablo Di Salvo, nuevo coordinador, enfrenta una creciente oposición tras acusaciones de coerción. Una concejal denunció amenazas de expulsión, lo que llevó a una respuesta oficial de la agrupación hacia su rechazo, complicando aún más la situación interna.
Mientras los cambios organizativos se han presentado como una necesidad de calidad y cohesión, las reacciones siguen exponiendo las fracturas dentro del partido. La Libertad Avanza enfrenta un camino lleno de desafíos y críticas que podrían definir su futuro en la política provincial.