Ciudad de México, México. - La Secretaría de Relaciones Exteriores ha adoptado un enfoque más directo hacia las críticas provenientes de Estados Unidos. Recientemente, altos funcionarios, como el embajador Esteban Moctezuma y el subsecretario Roberto Velasco, han comenzado a fijar públicamente posiciones sobre temas sensibles en la relación bilateral.
El mensaje desde Palacio Nacional ha sido claro: la presidenta Claudia Sheinbaum requiere un respaldo más robusto en el ámbito diplomático. Existe preocupación porque, en el pasado, fue la propia presidenta la que enfrentó las provocaciones, lo que la expuso a un desgaste constante. Ahora, se instruyó a la Cancillería a adoptar una postura activa, con advertencias de que se producirían cambios si no se respondía adecuadamente.
El subsecretario Velasco contestó recientemente críticas lanzadas por el congresista republicano Carlos Gímenez, mientras que Moctezuma ha incrementado su presencia en medios estadounidenses. A su vez, Juan Ramón De la Fuente ha elevado su perfil, enfocándose en la asistencia humanitaria a Cuba esta semana, mostrando un cambio en la dinámica de respuesta de la SRE.
Actualmente, las relaciones entre México y Estados Unidos se están gestionando en dos niveles diferentes: uno relacionado con la seguridad, liderado por Omar García Harfuch, y otro más diplomático, manejado por la Cancillería. Este enfoque dual ha suscitado interrogantes sobre la proactividad de la SRE, especialmente en temas de alta tensión internacional.
En una reciente reunión, resultó evidente que el gobierno mexicano aún no ha definido una estrategia clara ante posibles acciones militares desde Estados Unidos, un aspecto crítico dado el contexto actual de relaciones bilaterales. Esto indica la necesidad de construir una narrativa política robusta frente a un escenario internacional incierto.