Puebla, Puebla. - El uso de candidaturas comunes por parte del morenovallismo ha tenido un impacto significativo en el control del poder regional en Puebla, favoreciendo a ediles y diputados vinculados con el huachicol. Esta estrategia buscaba estabilizar un modelo político que garantizara el flujo de recursos a los grupos de poder.
En la gestión del exgobernador Rafael Moreno Valle, las candidaturas comunes se utilizaron para infiltrar personajes clave en la política local. La complicidad entre diferentes partidos, como el PAN y el PRD, consolidó a líderes locales y permitió sostener una estructura de poder que protegia intereses económicos cuestionables.
Personajes como Ignacio Mier y Miguel Barbosa, entre otros, han sido cuestionados por su falta de acción frente al huachicol. Mientras el negocio del huachicol prosperaba, muchos políticos optaron por mantenerse en silencio, buscando conservar su influencia y recursos.
La situación en municipios como San Martín Texmelucan y San Pedro Cholula resalta el impacto de estas alianzas. En San Martín, el PT se alzó contra el PRI gracias al respaldo de una coalición. Por su parte, en San Pedro Cholula, la candidatura común con el morenovallismo permitió a José Juan Espinosa consolidar su poder, evidenciando las maniobras políticas que han moldeado la región.
En el Triángulo Rojo, la coincidencia entre los gobiernos de huachicoleros y la administración del morenovallismo ha generado un entorno de impunidad. La interrogante que surge es qué acciones tomarán quienes hoy critican esta situación, tras haber sido cómplices en el pasado.