Ciudad de México. - Un salón de belleza ubicado en el Senado de la República fue clausurado tras la controversia generada por su funcionamiento en un recinto legislativo. El espacio estaba situado en el segundo piso, junto a oficinas y áreas de trabajo parlamentario, y ofrecía servicios de peinado y maquillaje a legisladores.
El cierre fue efectivizado por personal del Senado, que colocó sellos de clausura en las instalaciones sin proporcionar una explicación oficial sobre los motivos técnicos o normativos detrás de esta decisión. Aunque el salón había operado sin señalización visible y de manera discreta durante varios meses, su presencia fue cuestionada debido a la falta de tarifas públicas y transparencia en los costos.
Laura Itzel Castillo Juárez, presidenta de la Mesa Directiva, defendió la existencia del salón, afirmando que su operación no implicaba un privilegio con recursos del Senado. Destacó que los servicios eran ofrecidos de manera personal y a costo privado, sin afectar el presupuesto legislativo. Castillo Juárez insistió en que este tipo de servicios no son exclusivos del Senado, señalando que han existido en otras cámaras legislativas.
Algunas senadoras, como Claudia Anaya, destacaron que no utilizan el salón clausurado y que ignoraban su existencia. Sin embargo, fuentes internas señalaron que el espacio había sido habilitado principalmente para algunas legisladoras, causando un debate sobre el uso de recursos públicos y la austeridad legislativa en el contexto actual.
Claudia Anaya, senadora del PRI, expresó preocupaciones sobre la falta de transparencia en la gestión de recursos del Senado. Mencionó que el salón había sido inaugurado en octubre de 2024, coincidiendo con la nueva legislatura en que Morena ostenta la mayoría. Anaya sugirió que decisiones unilaterales han tomado el lugar de la colaboración en el Comité de Administración, donde deberían discutirse y transparentarse estas decisiones.