Ciudad de México. - El Gobierno federal ha establecido la creación de un Código de Identificación Biométrica (CIB) único para cada persona privada de la libertad. Esta medida se enmarca dentro de los nuevos Lineamientos del Registro Nacional de Información Penitenciaria, publicados en el Diario Oficial de la Federación.
El CIB consistirá en un código de 13 caracteres, donde 12 serán numéricos y uno alfanumérico. Este código se asignará a cada recluso al momento de tomar sus fotografías y huellas dactilares, lo que permitirá una identificación estandarizada en todos los centros penitenciarios del país. De acuerdo con las disposiciones, se integrarán al menos tres biométricos por interno, que pueden incluir huellas digitales, iris, reconocimiento facial y voz.
Las autoridades penitenciarias están obligadas a garantizar que cada recluso cuente con al menos tres de estos biométricos. Además, deben enviar un pase de lista mensual a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública para asegurar el correcto seguimiento de esta información.
Las cárceles en México tendrán un plazo de 90 días naturales para actualizar y cargar al sistema los registros anteriores. Después de la implementación de los biométricos, dispondrán de otros 180 días para completar la información pendiente en el Registro. Inicialmente, el Gobierno federal elaboró estos lineamientos en diciembre, pero su entrada en vigor coincide con nuevas exigencias de cooperación en materia de seguridad por parte de Estados Unidos.
La creación del CIB representa un avance significativo en la búsqueda de un registro más eficaz y seguro de las personas privadas de libertad en el país, en un contexto de creciente presión internacional para mejorar los estándares penitenciarios.