Ciudad de México. - Activistas y colectivos protestaron hoy contra la propuesta de Claudia Sheinbaum sobre una jornada laboral de 40 horas, la cual fue calificada de "simulación". Denuncian que esta medida no asegura dos días de descanso a los trabajadores, lo que ha sido una exigencia ciudadana constante.
Los manifestantes, liderados por el Frente Nacional por las 40 Horas, se congregaron afuera del Senado de la República. Solicitan que la reforma contemple cambios reales que mejoren la calidad de vida laboral, argumentando que el dictamen actual mantiene una semana laboral de seis días, igual que las leyes laborales establecidas desde hace más de un siglo.
Eduardo Alanís, portavoz del colectivo, subrayó que el dictamen presentado no aborda las necesidades fundamentales de los trabajadores. Criticó que, a pesar de la promesa de reducir la jornada laboral a 40 horas, en la práctica no hay cambio significativo respecto a lo establecido desde 1917. Alanís advirtió, "es un gatopardismo de cambiar una ley para que todo quede igual".
Los activistas proponen que la verdadera reducción de horas laborales se traduzca en 35 horas a la semana, en vez de un plan gradual que no empezaría hasta 2030. Argumentan que esta medida debería incluir el tiempo de comida y el traslado a los centros laborales como parte de la jornada. Rodrigo Ángeles, otro miembro del Frente, afirmó que este enfoque apunta a unas condiciones laborales más justo y dignas.
Sin embargo, enfrentan la resistencia del marco legislativo actual, que según los colectivos, se inclina hacia los intereses empresariales y no considera las necesidades de los trabajadores. A pesar de sus esfuerzos, la falta de voluntad política para discutir su iniciativa es evidente.
Los colectivos insisten en que la reforma debe ser inmediata y deben reconsiderarse los derechos laborales actuales para asegurar un verdadero avance en la calidad de vida de la clase trabajadora.