Saltillo, Coahuila. - La estrategia del Partido Acción Nacional (PAN) en Coahuila enfrenta una crisis interna tras la decisión de no formar alianzas para las elecciones venideras. La dirigencia estatal panista confirmó que no se unirá al PRI, dejando al partido en una posición desfavorable frente a sus competidores.
Los plazos para el registro de coaliciones se vencen este viernes 30, y el PAN optó por una candidatura en solitario. Esta decisión ha generado descontento entre la militancia, quienes ven en ella un posible camino hacia la pérdida del registro estatal. Estudios internos indican que el partido podría captar solo alrededor del 3% de los votos si compite solo, en comparación con un estimado del 9% en coalición.
El descontento no solo proviene de militantes, sino también del sector empresarial, que ha solicitado a la dirigencia reconsiderar su postura. Figuras históricas del panismo en Coahuila intentaron dialogar con Jorge Romero Herrera sin éxito, lo que ha reforzado la percepción de una desconexión entre la dirigencia nacional y la realidad local. Además, la falta de respuesta de Romero a sus inquietudes intensifica la frustración.
La tensión aumentó aún más cuando Romero insinuó disolver el Comité Directivo Estatal, lo que fue interpretado como un intento de control político. A pesar de esta amenaza, integrantes de varias distritos electorales están considerando renunciar para expresar su descontento. La reacción ante estas decisiones apunta a una creciente movilización en contra de la gestión actual.
Frente a la falta de propuestas y alianzas claras, la Comisión Permanente del PAN realizó una sesión virtual para definir el método de selección de candidatos, un tema que debería haberse abordado antes. Sin un plan alternativo, el partido se percibe como desarmado para enfrentar el reto electoral. La posibilidad de sacrificar alianzas en otros estados, como Nuevo León, añade un nivel de incertidumbre que podría tener repercusiones en las elecciones futuras.