Mineápolis, Minnesota. - El Partido Republicano enfrenta una creciente crisis interna tras la muerte de Alex Pretti, un enfermero de 37 años, a manos de agentes federales de inmigración. Este trágico incidente ha llevado a figuras importantes del partido a cuestionar tanto las tácticas de la administración de Donald Trump como los informes oficiales relacionados.
Chris Madel, abogado del policía involucrado en el caso de Renee Good, anunció su decisión de retirar su candidatura para gobernador de Minnesota, expresando que las redadas migratorias del presidente son un "desastre total". En un fuerte mensaje, Madel destacó que no puede respaldar una retórica que lleva a la detención de personas por su apariencia étnica, alejándose así de la línea oficial del partido.
La preocupación entre los republicanos es palpable. Kevin Stitt, gobernador de Oklahoma, ha externado su desacuerdo con las tácticas federales en Minnesota, sugiriendo que el presidente recibe consejos erróneos sobre la situación. Otros senadores, como Bill Cassidy de Luisiana y Thom Tillis de Carolina del Norte, han exigido investigaciones exhaustivas sobre las acciones del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), cuestionando la credibilidad de la administración.
La crisis se complica por la difusión de videos que contradicen la narrativa oficial. Mientras que las autoridades afirmaban que Pretti se resistió y estaba armado, se observa en las imágenes que intentaba ayudar a otro manifestante con un teléfono móvil en la mano. Pese a su autorización para portar armas, el video evidencia un uso excesivo de la fuerza que ha llevado a la familia de Pretti a criticar abiertamente la versión del DHS.
La situación ha tenido repercusiones políticas amplias, uniendo a la oposición demócrata en su rechazo. Los demócratas del Senado consideran bloquear fondos del gobierno si incluyen recursos para el DHS, lo que podría llevar a un cierre gubernamental. Personalidades como el expresidente Barack Obama han calificado el tiroteo de "llamada de atención", resaltando la gravedad del contexto en Minnesota.