Washington, D.C. - El Congreso de Estados Unidos se encuentra al borde de un cierre parcial del Gobierno después de que los demócratas del Senado votaran en contra de financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y otras agencias federales. La votación preliminar terminó con un resultado de 45 a 55, evidenciando las tensiones políticas actuales en relación con la migración.
Este conflicto ocurre en el contexto de un enfoque más agresivo hacia la migración impulsado por la administración del presidente Donald Trump. Los demócratas acusan al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de operar sin las suficientes regulaciones, lo que ha llevado a un llamado a la reforma y a un uso del presupuesto como herramienta de presión en medio de las negociaciones. Varios líderes demócratas han declarado que no apoyarán nuevos gastos hasta que se implementen cambios significativos en el ICE.
Las solicitudes específicas de los demócratas incluyen que los agentes de ICE porten identificación visible y cámaras corporales, además de que realicen detenciones con órdenes claras. Estas medidas buscan asegurar que las acciones del ICE estén más alineadas con los estándares que rigen a las fuerzas del orden locales, fundamentalmente tras la reciente muerte de dos manifestantes en Minneapolis en manos de agentes federales.
Mientras se desarrollan estas negociaciones, se considera la posibilidad de separar la financiación del DHS del resto del paquete presupuestal. Esta alternativa podría permitir un financiamiento temporal para el DHS, mientras se discuten los recursos para otras agencias. Trump ha reconocido esta opción y ha manifestado el deseo de evitar un cierre gubernamental.
El clima político actual recuerda el cierre de 43 días que ocurrió recientemente, cuando los demócratas bloquearon un proyecto de gastos debido a la expiración de subsidios federales de salud. Sin embargo, esta vez los demócratas parecen más unidos frente al contexto de violencia y las presiones ejercidas sobre ellos por su base electoral.