México, Ciudad de México. - La Auditoría Superior de la Federación (ASF) bajo la dirección de David Colmenares enfrenta severas críticas por omisiones en la fiscalización, afectando denuncias y retrasando investigaciones sobre corrupción, incluidos casos de huachicol fiscal. Gerardo Lozano Dubernard y Vania Pérez Morales han destacado la falta de acciones concretas, advirtiendo que esto permite que el crimen organizado infiltre instituciones sin consecuencias visibles.
Los expertos argumentan que la ASF ha disminuido notablemente las denuncias penales en comparación con años anteriores, donde se observó una reducción alarmante en la capacidad de respuesta ante irregularidades. Lozano explica que el auditor no ha estado presente en reuniones clave del Sistema Nacional Anticorrupción, dificultando la colaboración para combatir la corrupción.
La situación se agrava con un rezago en 7,751 auditorías de cuentas públicas que permanecen en investigación, lo que sugiere una falta de impulso por parte de la ASF para activar los mecanismos necesarios para presentar denuncias formales ante la justicia. Esta inacción contrasta con el mandato constitucional que estipula la necesidad de actuar ante irregularidades detectadas.
La Cámara de Diputados planea abrir la convocatoria para elegir al nuevo titular de la ASF el 18 de febrero, justo antes de que Colmenares concluya su mandato el 15 de marzo. El contexto parlamentario sugiere una potencial reestructuración, donde se debate la reelección del auditor y la necesidad de garantizar un perfil independiente que evite manipulaciones políticas en la fiscalización.